Directiva Ecodiseño ErP 2015

Según la Directiva Ecodiseño ErP 2015 para que una caldera de condensación funcione correctamente requiere ciertas condiciones:
-El quemador debe modular la potencia ajustando el flujo del gas y el flujo de aire. Sin entrar en detalles, si en cargas bajas el quemador sólo reduce el flujo de gas y no de aire, tiene una «dilución» de gases que restrinja o previene la condensación.
-La superficie de intercambio de la caldera debe ser apropiada, asegurando la diferencia de temperatura más baja posible entre el humo que sale de la caldera y el agua volviendo del sistema.

Directiva Ecodiseño ErP 2015

Directiva Ecodiseño ErP 2015En ese sentido, debe decirse que la temperatura de retorno de agua debe ser lo más baja posible en todas las condiciones de carga. Esta condición es crucial: Si el agua de retorno está demasiado caliente, no será capaz de enfriar los productos de combustión bajo la temperatura del punto de rocío, evitando así la condensación. En el proyecto o la renovación de la planta, que esto se hace editando la selección de circuitos de lógica de flujo y control de agua de caldera.
Según Directiva Ecodiseño ErP 2015 es bueno que la caldera funcione tanto como sea posible en cargas bajas que serán capaces de seguir la carga térmica, evitando operación lógica tipo on-off. En esas circunstancias, el reemplazo de un viejo generador de calor con una caldera de condensación ciertamente trae ahorro de energía, pero debe recordarse que el ahorro se mide sobre una base estacional y no en mero rendimiento nominal de un aparato: mal administrado y regulado consumirá más de lo necesario, incluso con calderas de condensación. Los circuitos correctos para la conexión de la caldera son los que le permiten condensar en toda carga de condiciones, ajustes precisos y desplazamiento variable, así como las intervenciones del aislamiento térmico del edificio pueden reducir significativamente el consumo de 20-30%.
Según la Directiva Ecodiseño ErP 2015 la técnica de una caldera de condensación se basa en principios técnicos muy distintos al tradicional lo que requiere la adopción de medidas concretas para resolver posibles problemas relacionados con la eliminación del condensado. De esto surge una enseñanza primera y fundamental de por qué un producto tan extendido en el mercado, deben producir efectos útiles en beneficio de los usuarios para permitir ahorro de energía, pero también debe acompañarse de un adecuado soporte legal para facilitar y rigen su uso.
Es evidente que las calderas de condensación, si bien constituyen un tipo de dispositivos con soluciones técnicas innovadoras que los ponen fuera de la habitual clasificación de aparatos de gas, pueden y deben no en principio estar características estructurales y funcionales en desacuerdo con las normas de seguridad o con las reglas de buena técnica, se aplican a los aparatos e instalaciones tradicionales. Entonces forzando el vapor de agua presente en el humo para recorrer en sentido inverso la transformación, en una palabra para condensar, en última instancia ir a recuperar una cantidad considerable de energía si no pierde en los gases de escape.
Una caldera de condensación debe ser concebida, diseñada, construida e instalada de tal manera en cuanto a sacar el mayor beneficio posible de sus peculiaridades, algo que no es posible con otros generadores sin condensación en el cual este poder residual se pierde inevitablemente. Después de ver la introducción breve a la Directiva Ecodiseño ErP 2015 dejamos un enlace de interés: Normativa Europea ErP 2015.